230px-Martin_van_Maele_-_La_Comtesse_au_fouet_01El fetish, en cuestiones de sexo, no es más que una fijación en objetos, partes del cuerpo o situaciones que ‘de normal’ (pero con todo lo de que anormal tiene lo normal) no relacionaríamos con el sexo.

¿Al masturbarte piensas en algo? ¿Al tener relaciones sexuales a veces también piensas en ello? ¡Zasca! Eso es fetish.

La palabra fetish originariamente significa charm (encanto, atrativo) y así, almenos desde amantis.net, la vamos a continuar considerando. Proviene de la palabra protuguesa feitico.

Tipos de fetichismos

Hay diversidad amplia -cursi y obscena- de fetichismos, pero los podemos aglutinar en tres variedades: materiales, formas y objetos animados.

Sobre materiales hay fetichistas de la goma, del cuero, del látex o de satén. Sobre formas, abundan los obsesos en tacones, en botas altas o en lencería. Y se consideran objetos animados cosas que así sean, más partes del cuerpo humano: pies, cabello, nalgas, pechos…

Para haceros una idea, os dejamos un ranking de los 10 fetiches más codiciados, en una encuesta que se realizó en el digital Askmen.com:

Con el número…
10 Vientres. Algunos los prefieren planos, otros con redondeces.
9 Piercings. Un fetiche muy popular entre jóvenes de 18 a 35, casi un requisito.
8 Cuero, goma, vinilo y látex. Es la obsessión por el look de malo-malísima.
7 Dominación y submisión. Parece que ellas dominan, ellos se someten. Un clásico.
6 Pies y manos. Los esperábais. Hay quién no sale con parejas con pies feos. Duro, pero cierto.
5 Uñas largas y pintalabios. Es un cliché de los 80. Pues aún hay hombres anclados ahí.
4 Trenzas, colas y calvos. Los chicos sueñan con jovencitas, y las chicas, con calvos maduros.
3 Agua. Una obsesión muy femenina: llover, en la ducha, en la piscina… ¡Les chifla!
2 Lluvias doradas. Aunque no lo creáis, está en los primeros puestos de la lista.
1 Vouyerismo y exhibicionismo. Otro clásico. ¿A quién no le pone o le ha puesto alguna vez?

¿Tengo un problema?

La gente se vuelve fetish de cualquier cosa. Y esto, visto así, no es un problema. Como en la orientación o en la actividad sexual, se podría decir que existen diferentes grados de fetichismo, desde lo más mild a lo más hardcore. Solo te diremos: ¿tu pasión interfiere con tu pareja o en tu vida? Entonces sí, pide ayuda. Y si no… ¡a vivir que son dos días!

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