Llega al Teatro Alfil de Madrid una obra de teatro divertida y ágil, en una nueva forma de hablar de sexo sin pudor. Imprescindible para quienes no se atreven a preguntar o desean acercarse al conocimiento de su propia sexualidad de una manera relajada y divertida. ¿De qué se trata? De “Miss Tupper Sex“, el monólogo basado en los tupper sex de nuestra experta en el tema Pilar Ordóñez. ¿Queréis saber más? ¡Pues aquí nuestra entrevista!

 amantis: ¿Cómo definirías el espectáculo? ¿Es como asistir a un tupper sex pero con más público?

Pilar Ordónez: Estaría más cerca de lo que es el Stand Up Comedy pero con un punto teatral. El tupper sex es sólo un pretexto para impartir una clase de sexualidad hecha con mucho humor, y apoyándome en los juguetes para contar cosas básicas como el Punto G, o el Punto P.

a: ¿El público sube al escenario, participa del espectáculo?

PO: Desde el primero momento se rompe la cuarta pared y la conexión con el público es continua. En algún momento se pide la colaboración con el público, pero sin moverse del sitio. Que no se me asuste nadie.

a: Es una obra ideal para quienes…

PO: Empezó siendo única y exclusivamente para mujeres, como un despertar a nuestro disfrute sexual, pero dado que la mayoría de las prácticas sexuales se producen en pareja, en esta ocasión lo he abierto a hombres y mujeres para que todo el mundo se sienta representado.

a: Cuéntanos uno de los momentos del monólogo, algo así como un cebo para que tengamos ganas de ir 😀

PO: En ese caso prefiero dejarte el link del teaser, que habla por si mismo.

a: ¿Cómo llegaste a hacer este espectáculo? ¿Cómo se te ocurre? ¿Cómo conseguiste llevarlo a término?

PO: Tras cuatro años seguidos haciendo tupper sex, entendí que era conveniente tener más de 10 personas como público y la necesidad de hacerlo mixto me llevó a buscar una sala donde este tipo de propuestas fueran bien recibidas. Pensé que el Teatro Alfil era el lugar perfecto para representar un espectáculo de este tipo, porque es como un cabaré, que tiene mesitas y te puedes pedir una copa. Porque sinceramente este monólogo es de “pelotazo”.

a: El espectáculo es una evolución natural del libro. ¿Fue primero el libro y después el espectáculo? ¿Qué tiene el libro que no tenga el espectáculo y a la inversa?

PO: Todo ha sido una evolución natural. De un espectáculo que tuve hace seis años: “Pilates: 4 Mujeres, 4 Causas” había un sketch de 20 minutos sobre un tupper sex. Eso me llevó a que empezaran a contratar ese monólogo suelto y más tarde a que me lo demandaran desde los domicilios de mujeres. Con todo el anecdotario más entrevistas que yo había hecho con testimonios reales, decidí escribir el libro. Tras esa primera edición el grupo Santillana me firmó un contrato por siete años y sacamos una segunda edición ampliada, con testimonios masculinos también. Lo presenté en la sala Galileo de Madrid y llegué a hacerlo incluso en un Teatro de Nueva York. Y ahora en el Teatro Alfil. La progresión natural ha sido que algo que salió del teatro, vuelva al teatro nuevamente.

Lo de si es mejor el libro o la obra (en este caso) tendrá que decidirlo el público. Lo que está claro que trescientas y pico páginas no se pueden meter en una hora y media que dura el espectáculo. El monólogo sería el concentrado del libro.

a: ¿Ya va por su segunda temporada el espectáculo, verdad?

PO: Sí, hice varios experimentos acompañándome de otros artistas y presentándolo al alimón unas veces con la humorista y periodista Marta Nebot, y otras veces con la actriz Natalia Dicenta. Y ahora, a pelo. Yo sola en el escenario sin nadie en quien apoyarme salvo en los juguetes.

tiendachuecaa: Y nos ha dicho un pajarito, que si vamos a la obra, nos cae algo seguro… ¿Alguna pista?
Bueno, siempre reparto preservativos, lubricantes y piruletas para que todo el mundo se vaya contento. Y unas tarjetitas de la empresa amantis.net donde hacen un 10% de descuento en todos sus productos poniendo el código MISS TUPPER SEX 13. La gente sale súper contenta y la tienda de amantis que está en la C/Pelayo 46, les pilla a la vuelta de la esquina, así que muchos cogen la tarjetita, y esa noche tiembla hasta el puente de Brooklyn.

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