Por nuestra blogger invitada, Maranta Rubiera

rome BDSMCompraste las cuerdas, las esposas, el antifaz, el flogger, el kit completo… ¿y ahora qué haces? Pues si estabas por Roma el fin de semana del 20 de febrero podías haber atendido a la edición 2015 del Rome BDSM Conference (http://romebdsmconference.com/en/) donde se dictaron talleres y charlas sobre las más diversas prácticas BDSM. Desde el spanking, la humillación y el fetiche de pies, hasta las agujas, el bootblacking y la mumificación, por nombrar solo algunas. Un programa realmente completo, tanto para principiantes como para expertos, que permitía a cualquiera acercarse al universo BDSM de manera segura, totalmente consensuada y sin presiones, ya sea participando en primera persona o simplemente observando.
Durante los tres días que duró el evento, las actividades comenzaban por la mañana y continuaban hasta la hora de la cena, distribuidas en bloques de dos horas. En cada bloque había hasta seis actividades diferentes de las cuales elegir, ¡y a veces era un verdadero dilema decidir!

Las comidas y las fiestas eran excelentes ocasiones para compartir pasiones, discutir sobre temas calientes y porqué no, poner en práctica alguna técnica recién aprendida. Los presentadores llegaron de varios continentes y naciones, haciendo de la conferencia una gran ocasión para conocer la cultura BDSM de otros países. Era sin duda un evento donde el erotismo extremo se tomaba con toda la seriedad que amerita, por lo cual yo estaba más que encantada de asistir y participar como presentadora. Considero que, independientemente de los intereses o las filias que se prefieran, para llevar una sexualidad satisfactoria es importante cultivarla, perfeccionarla y explorarla concienzudamente.

Los talleres que dicté en la conferencia se centraban en la respiración aplicada a las prácticas BDSM: cómo manejar el dolor, cómo controlar la respiración de otra persona y cómo aumentar la capacidad de retención de los pulmones. Un taller lo dediqué enteramente a mi práctica favorita: el Shibari. Empleando ejercicios que he ido perfeccionando gracias a mi experiencia como instructora de yoga, fuimos explorando diversos aspectos de la respiración que se aplican al uso de las cuerdas en el bondage japonés. Fueron tan efectivos que al concluir el tiempo del taller los alumnos estaban todavía como colocados. Al final el grupo siguiente que necesitaba la sala acabó echándonos apuradamente, por lo que algunos de mis alumnos tuvieron que dejar la sala aún atados, dando saltitos por el pasillo del centro de conferencias. Fue realmente gracioso. Una pena que las fotos estaban totalmente prohibidas en el evento, porque hubiese sido una imagen digna de inmortalizar.

Como alumna frecuenté todos los talleres de shibari que me fue posible, pues los impartían personas muy reconocidas a nivel internacional. Por cierto, varias de ellas eran mujeres atadoras de alto nivel. También me instruí un poco sobre las prácticas de “predicament bondage”, las cuales colocan a los sumisos en una situación perversa de aprietos y dilemas sicológicos, y perfeccioné mis técnicas de mordiscos en el taller de odaxelagnia. Lo único que me supo mal de participar como presentadora fue que me no pude atender a todos los talleres que me interesaban, tendré que volver el año próximo. ¡Por suerte siempre hay algo nuevo que experimentar y probar!

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